SAIBI (THE FAKE)

FICHA TÉCNICA

  • AÑO: 2013
  • DURACIÓN: 101 min.
  • DIRECTOR: Yeon Sang Ho
  • GUIÓN: Yeon Sang Ho
  • MÚSICA: Jang Young Kyu
  • FOTOGRAFÍA: Animación
  • GÉNERO: Animación, drama, religión
  • DOBLAJE AL ESPAÑOL: Si
  • REPARTO: Animación

SINOPSIS: En un pueblo rural de Corea que pronto será inundado por la creación de una presa, aparece un pastor y un hombre de negocios que prometen la construcción de un paraíso en la tierra para todos los vecinos. Pero la puesta en libertad de Min Chul acabará con esta paz momentánea que han conseguido los vecinos.

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¿Te aferrarías a una mentira para soportar la desgracia?

Saibi es una película de animación surcoreana de producción independiente. Esto queda muy patente tanto en su estilo artístico como en la historia que nos cuenta, ya que pocos se atreverían a contar un relato donde la religión es el punto central del conflicto. Debo advertir al espectador que esta es una película dura, que muestra la violencia sin tapujos y que trata temas delicados moralmente. Si aún así quieres adentrarte, puedes estar seguro de que esta película no pasará desapercibida.

La historia de esta película parte de la premisa en la que un pueblo rural se ve amenazado por la inminente construcción de una presa. Todos los habitantes deberán irse de allí. En este contexto aparece en el pueblo un empresario que traerá un pastor evangélico para que los vecinos crean en él y construir un paraíso para ellos. Pero todo esto no es más que una mentira por parte del empresario que lo único que quiere es conseguir todos los ahorros que los habitantes del pueblo han conseguido como indemnización por la construcción de la presa en sus tierras.

Además, para añadir aún más a este cóctel, aparecerá un ex presidiario vecino del pueblo, Min Chul. Un hombre horrible que disfruta bebiendo y que subyuga a su mujer e hija a su completa voluntad. Pero este hombre despiadado, tras una trifulca con el empresario en un bar, es el único que decide destapar la estafa que está sufriendo el pueblo a manos de este supuesto salvador.

Por tanto, vemos cómo en esta película, el personaje con el que menos podemos empatizar será el único que luche contra corriente por la verdad. Algo que trastoca al espectador, ya que, por un lado, deseamos que los vecinos abran los ojos a la verdad, pero por otro también queremos que este hombre reciba el castigo que merece por maltratar a su familia y robarle sus sueños y esperanzas a su hija.

La película, por tanto, va jugando con la visión de todo un reparto de personajes a cada cual más trágico que el anterior, y cómo la religión, y sobre todo, la falsa promesa de un futuro mejor consigue que crean fervientemente en el mensaje que el pastor difunde. Vemos cómo son completamente absorbidos por la marea de pensamiento único, dejando en manos de extraños todos sus ahorros. Esto nos muestra cómo las personas ante la desgracia pueden aferrarse a lo que sea con tal de escapar de la dura realidad. Ante la muerte, la enfermedad, el desamparo, la promesa de un futuro que nos han arrebatado, todos podemos caer en estos discursos, mucho más placenteros que lo que nos rodea.

Es el personaje más descarnado el único que lucha contra el pensamiento único de un pueblo asolado. Además, por su comportamiento y su extrema dureza, nos encontramos con que poco podemos conectar con él. Sí es cierto que el espectador quiere que el movimiento sectario acabe, ya que lo único que está haciendo es subyugar al pueblo para el enriquecimiento de un hombre, pero es que Min Chul tampoco es santo de nuestra devoción.

Sin duda, este es el punto que mejor caracteriza a la cinta. El director nos muestra dos realidades, dos puntos de vista de la religión opuestos y con dos personas odiosas como cabeza de ambos. Presenta un abanico de situaciones que nos harán reflexionar a nosotros como espectadores qué es lo que está bien o mal. Pero no pretende moralizar. Siendo la parte final de la película, todo un vuelco a nuestras creencias y reflexiones anteriores.

-¿¡Es que no veis que es todo mentira!?

¿Y qué podemos decir del protagonista? Pues no creo que nadie pueda sentirse a gusto con él. Desde su apariencia física, hasta cualquiera de sus actos, provocarán en el espectador la repulsión absoluta. Paradójicamente, es con el único con el que estaremos de acuerdo en la liberación del sometimiento moral que tiene al pueblo totalmente cegado con la secta que se ha creado a su alrededor. Y eso es uno de los puntos de esta película, el héroe clásico no existe. Al ser el protagonista un antihéroe, le confiere un carácter mucho más realista a la historia que nos cuentan. Además, la evolución que sigue el personaje es también muy humana, convirtiéndose en un personaje muy profundo, aunque parezca lo contrario.

El otro punto, estaría representado en el pastor que viene a guiar al pueblo. Una figura dotada de todo el poder moral, que a medida que avanza la historia, demuestra que sintiéndose él en posesión de la verdad y el perdón divino, puede cometer cualquier acto sin necesidad de ajustarse a ninguna ley. Y es que él realmente cree que Dios le ha dotado de poder para salvar las almas del pueblo. Una fe ciega que nos adentra en los rincones más oscuros de la religión.

Ya hemos visto que el punto fuerte de esta película es la capacidad de presentarse dos realidades de un mismo problema y que no te cases completamente con ninguna. Uno de los aspectos que utiliza para ello es propiamente su animación. La película es dura, y por tanto su animación también lo es. Los trazos son simples, lo que añade esa dureza, pero es que la animación en sí es poco fluida, lo que le da una sensación de suciedad. Esto puede descolocar en otro contexto, pero dentro de la narrativa que nos cuentan, es perfecto. La animación nos desagrada, la historia y los acontecimientos también, pero aun así nos atrapa el relato que nos están contando.

Los colores también acompañan todo esto. La paleta es reducida, plana y oscura. Los colores no están para nada saturados, el negro no es completamente negro, sino más bien un gris muy oscuro. Todo ello conforma una imagen visual sucia y decadente, exactamente igual que nuestros protagonistas.

En conclusión, podemos afirmar que no es una película apta para todo el mundo, por el tema que trata en sí mismo. Pero si decides adentrarte y salvar las distancias con la ruda animación, podrás disfrutar de un planteamiento muy diferente, que posiblemente abra las puertas a una reflexión interior. No es una película fácil, pero seguro que con ella aprenderemos más de nosotros mismos. Sin duda una gran obra del director Yeon Sang Ho.

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